Medidas para reactivar la minería

Sin minas no hay minería y para desarrollar una mina es imprescindible realizar exploración, que tiene pocas posibilidades de éxito y requiere una gran inversión, por lo que casi en su totalidad es realizada por el capital privado, especialmente extranjero. Las nuevas minas medianas o grandes requirieron inversión extranjera. Solo los países en los que hubo una elevada inversión extranjera, como China, Vietnam, Singapur y otros, salieron de la pobreza y tienen economías sólidas.

La minería volvió a liderar las exportaciones desde 2016. Se mantiene en un buen nivel porque los precios de los metales son elevados, debido a su uso por la voraz industria china convertida en la fábrica del mundo, que hizo posible transformar los recursos en reservas que pueden ser explotadas económicamente. Un bajón de los precios puede ocasionar serios problemas. Hasta la fecha no hay un proyecto que pueda ser puesto en marcha porque no hay exploración. La minería debe reactivarse con cambios profundos que los planteo en mi último libro Estadísticas y otros temas mineros de interés (edición digital que mandé a muchos amigos y conocidos y lo colgué en Facebook). Enviaré al que me lo solicite. Lo que sigue es un resumen de lo escrito en el libro.

1) Hay que cambiar la Constitución Política del Estado (CPE) que en su Art. 320. II. Dice “Toda inversión extranjera estará sometida a la jurisdicción, a las leyes y a las autoridades bolivianas…”, es decir ahuyenta a la inversión extranjera al eliminar el arbitraje internacional. Quién ha de realizar inversiones si se debe confiar en la justicia boliviana. Bolivia se marginó del Centro de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI por sus siglas en inglés), al que debemos retornar.

2) Desde la fundación de la república hasta la nueva Ley de Minería No 535 de 28/05/14 se otorgaban concesiones mineras que eran consideradas como bien inmueble (se podía vender, arrendar, dar en garantía etc.). En nuestro vecindario, Chile, Perú y Argentina que captan enormes inversiones para la exploración y desarrollo de minas, mantienen el sistema de concesiones. Ahora existe el Contrato Administrativo Minero que solo da un área (propiedad del pueblo boliviano según esta ley y la CPE), en la que se puede realizar toda la cadena productiva minera. Urge volver al sistema de concesionamiento.

3) Garantizar la seguridad jurídica, simplemente haciendo cumplir la indicada ley que en su Art. 99 dice “el Estado Plurinacional garantiza la seguridad jurídica de los emprendimientos e inversiones mineras” y la Ley No 367 que castiga el avasallamiento de áreas mineras con privación de libertad de entre 4 a 8 años. Lamentablemente nunca fueron devueltas las muchas áreas avasalladas y nadie ha sido privado de libertad.

4) El Estado debe honrar los derechos y contratos y no romperlos por la invasión y/o presión social, como ocurrió con el contrato de exploración Mallku Khota con la empresa South American Silver, cuyas concesiones fueron revertidas al Estado el 14/08/12, que por ello pagó 25,5 M$us. COMIBOL se hizo cargo de llevar adelante el proyecto, que quedó en la nada. Las nacionalizaciones son también mala señal para la atracción de inversiones y significan una erogación para el país. El Estado nacionalizó a Glencore la fundición de estaño de Vinto y la desarmada e incompleta fundición de antimonio el 01/05/10. Glencore interpuso una demanda de arbitraje internacional por 675,7 M$us por la expropiación de las fundiciones de estaño y antimonio, el rompimiento unilateral del contrato con la mina Colquiri y la apropiación de 161 toneladas de concentrados de estaño.

5) Establecer un sistema tributario competitivo y estable. Ante la urgencia de captar inversión extranjera para desarrollar nuevos proyectos, para las nuevas operaciones se sugiere que el pago de regalías se realice sobre el valor neto de venta (valor bruto de venta menos gastos de fundición y refinación). Ahora la regalía se paga sobre el valor bruto de venta. Eliminar la Alícuota Adicional al Impuesto a la Utilidad de las Empresas (12,5%) para los nuevos proyectos que empiecen con exploración y obligar a las actuales empresas medianas y grandes a invertir ese 12,5% en la exploración de áreas diferentes a las de sus labores de explotación. Por la ya pesada carga tributaria minera, comparada con la de otros países, debería eliminarse el Surtax o Impuesto Adicional a las Utilidades Extraordinarias.

6) Incentivar la vital exploración, que ha sido casi totalmente descuidada. A principios de siglo y en plena crisis minera (por los bajísimos precios), se promulgó el DS 27.334 de 31/01/04, que en su Art. 8 indica que, para impulsar la exploración minera, se reconoce una doble deducción de los gastos incurridos en ella, en la determinación del IUE. No se aplicó porque el DS no fue reglamentado y los precios empezaron a subir. Podría aplicarse esta deducción en un período de 10 años.

7) En el salar de Uyuni, se iniciaron trabajos de explotación de litio (carbonato) y potasio (cloruro) sin contar con reservas certificadas y con resultados insatisfactorios. Urge realizar exploración para determinar las reservas. La Ley No 535 en su Art. 26 IV indica que el desarrollo del litio y potasio debe realizarse por empresas públicas mineras. El proyecto de litio es el único estatal en el mundo que, a pesar de haberse iniciado en 2008, la paupérrima producción de carbonato de litio no es del grado batería. Ya en 2014 en el artículo Es urgente evaluar el proyecto de litio (ED 17/06/14) sugerí una evaluación del proyecto (que no se hizo) e hice notar que la evaporación solar no funcionaría y que la elevada relación Mg/Li impediría conseguir un carbonato de litio grado batería, como así sucedió.

8) En el Mutún tampoco tenemos reservas certificadas, cuya enorme proporción está constituida por el hierro primario, con el único que podría pensarse en una explotación a gran escala. Lamentablemente, para este material no se ha encontrado un método adecuado de concentración, puesto que la consultora Arthur McKee y la contratista Jindal Steel Bolivia S.A. fracasaron en este cometido. Todas las labores empezando por el hierro exportado y por el que alimentará a la mini fundición (que producirá 194.000 toneladas por año (tpa) de acero, cuando el bajo consumo boliviano está por 400.000 tpa), provienen del hierro secundario. Es de imperiosa necesidad que las universidades bolivianas o una consultora extranjera especializada realicen este trabajo, para saber si tenemos o no reservas de hierro primario. En cuanto a la fundición, que empezó parcialmente su producción, debe controlarse en cuánto le afecta la economía de escalas (mayor tamaño menor costo de producción) y si el precio será competitivo con el acero chino.


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