Las exportaciones y las rentas minera e hidrocarburífera

Nuestras exportaciones están distribuidas en 3 sectores: minería, hidrocarburos y no tradicionales, los dos primeros de recursos no renovables. Entre no tradicionales se encuentran, por orden de importancia actual, soya y derivados, joyería, castaña, carne bovina (en constante ascenso), girasol y derivados, madera y manufacturas, quinua y varios otros. Desde 1825 hasta 2024 la minería fue la mayor exportadora en 174 años (87%), hidrocarburos en 16 años (8%) y no tradicionales en 10 años (5%). La economía boliviana dependió de la minería hasta casi finales del Siglo XX. En la colonia y la república hasta fines del Siglo XIX dependió de la plata y desde comienzos del Siglo XX del estaño, hasta octubre de 1985, cuando se derrumbó su precio.

En las tres primeras décadas del Siglo XX existieron minas sumamente ricas en estaño, empezando por la fabulosa veta La Salvadora de Simón Patiño, que tenía 2 metros de ancho y 50% de estaño, veta con la que Patiño inició su inmensa fortuna. Había otras minas con vetas que superaban el 10, 20 y 30%. Lamentablemente esta época no trajo beneficios económicos para Bolivia, porque Patiño, Mauricio Hochschild y Carlos Aramayo, llamados los “barones de estaño” ejercieron tal poder con la llamada rosca minera, que entre 1900 y 1930 pagaron como impuesto apenas el 7% del valor de venta del estaño. Pudieron pagar el 30 o 40% y todavía hubieran tenido grandes utilidades. La Guerra del Chaco pudo tener otro desenlace si pagaban impuestos mucho más altos. Posteriormente, con yacimientos mucho más pobres se pagó más del 30% en regalías, que se pagó sobre el valor bruto de venta. Fue la primera gran época desaprovechada.

El ATPA (Ley de Preferencias Arancelarias Andinas) fue un programa de Estados Unidos, que otorgó acceso preferencial a los mercados estadounidenses para Bolivia y otros países andinos. Empezó en 1991 y en 2001 fue reemplazado por el  ATPDEA (Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de la Droga) que fue un programa comercial de Estados Unidos que otorgó a Bolivia y otros países andinos con acceso libre de aranceles a EEUU, a cambio de su cooperación en la lucha contra el narcotráfico. Este acuerdo, que reemplazó al ATPA concluyó en 2008 por la expulsión de la DEA.

Ambas leyes permitieron subir fuertemente el valor de las exportaciones de no tradicionales, que entre 1994 y 2004 (excepto 1995) ocupó el primer lugar, especialmente por la fabricación de textiles, joyas de oro y otros. Las exportaciones de no tradicionales continuaron subiendo luego de 2008, principalmente por las exportaciones de soya. Desde 2006 subieron fuertemente los precios de todos los productos básicos y con la exportación de gas natural a Brasil y la Argentina, entre 2005 y 2015, hidrocarburos ocupó el primer lugar, seguido de minería y no tradicionales, aunque desde 2015 empezó a caer la exportación de hidrocarburos y desde 2016 minería volvió a tomar el liderazgo, seguida de hidrocarburos y no tradicionales. Desde 2021 no tradicionales superó a hidrocarburos.

Analicemos ahora el valor de las exportaciones según UDAPE en las décadas 1996-2005 y 2006-2015 y en los 8 años siguientes 2016-2023 (no se tiene algunos datos de la renta minera de 2024). Entre 1996 y 2005 se exportó un promedio anual (PA) de 1.506 millones de dólares (M$us), de los que minería representó el 28%, hidrocarburos 27% y no tradicionales 45%. Entre 2006 y 2015 se exportó un PA de 8.303 M$us, de los que hidrocarburos representó el 49%, minería el 31% y no tradicionales 20%. Entre 2016 y 2023 se exportó un PA de 9.367 M$us, de los que minería representó un 49%, hidrocarburos un 27% y no tradicionales un 24%, vale decir que de lejos la minería exportó mucho más. En suma, entre 2006 y 2015 se exportó 5,5 veces más que entre   1996-2015 y entre 2016 y 2023 se exportó 6,2 veces más que entre 1996-2005. Aunque el PA de exportación de 2016-2023 es mayor al de 2006-2015, los tributos al Estado fueron mucho menores por la gran caída de la renta hidrocarburífera, como se explica luego.

Veamos ahora las rentas minera e hidrocarburífera que significan recursos para el Estado a través de impuestos, regalías y otros en los períodos 2006-2015 y 2016-2023, que tuvieron los valores más altos de exportación (en minería no se tiene datos de impuestos y patentes de 2024). No lo hacemos con la renta de no tradicionales porque no se tiene datos de ella, aunque seguramente es mucho menor que de los otros dos sectores.

Según el Ministerio de Minería y Metalurgia (MMM), la renta minera entre 1996 y 2005 alcanzó a 2.507 M$us que, comparada con su exportación de 25.740 M$us, representa el 9,8%. La renta minera entre 2016 y 2023 alcanzó a 3.580 M$us, que con relación a la exportación de 36.304 M$us representa el 9,9%. La renta minera podría ser mayor si el sector cooperativo tributara más. Entre 2000 y 2023 la minería privada pagó el 84% de impuestos y el sector cooperativo el 1%. Las cooperativas producen casi todo el oro del país y últimamente es el mayor exportador minero. La regalía minera para el oro es 7% para un precio mayor a 700 $us/OT (ahora está por encima de 3.700 $us/OT) establecida desde 1997. En 2014 las cooperativas lograron que ellas paguen solo el 2,5%.

No se tiene datos sobre la renta hidrocarburífera, pero se la puede estimar tomando en cuenta la Ley de Hidrocarburos No 3058 de 17/05/05, que establece regalías del 12% y una participación para el TGN del 6% y un Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) del 32%. Todo se calcula sobre el valor de la producción. Además, la Ley No 843 de 20/05/86 establece el Impuesto a la Utilidad de las Empresas (IUE) del 25%. Entre regalías, participación del TGN e IDH se tiene un 50% del valor de producción. Se estima que en el período de auge de la exportación de gas natural (digamos 2006-2015), se pagó incluido un 14% de IUE, el 64% del valor de producción (40.471 M$us), vale decir 25.901 M$us, 10 veces más que la renta minera. Entre 2026-2023 se tomará el 50% que se paga así YPFB gane o pierda. Seguro que perdió por la cada vez menor producción debido a la falta de exploración (no se pagó el IUE), mayores costos de operación por la exagerada cantidad de personal, que no se redujo y hubo incrementos salariales. La supuesta renta petrolera del valor de producción de 20.476 M$us sería 10.373 M$us, 3 veces más que la renta minera. Se desaprovechó la segunda época de mayor bonanza económica del país, por los gastos exagerados en grandes obras fallidas, sin estudios de factibilidad, así como el desmesurado gasto público, cuya consecuencia es un peligroso déficit fiscal desde 2014, que ha puesto en vilo nuestra economía.

Es importante hacer notar que la minería no puede tributar como hidrocarburos, porque sus costos de producción son muchísimo mayores, especialmente con yacimientos de baja ley, como todos los nuestros. En el artículo Minería e hidrocarburos, como y aceite (EL DIARIO, 29/05/07) explico las diferencias de costos debido a la calidad de los depósitos y a las fases de extracción, procesamiento y purificación.

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